Tomo I Criminalística - CAPÍTULO 04
04 Escena de los hechos y sitio del hallazgo
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El término “escena del crimen” llegó al público general de la mano de las novelas de detectives. Hoy, hace referencia al lugar de trabajo de todo investigador. Es allí donde se descubrirá el material probatorio y en este capítulo se describen los aspectos técnicos necesarios para preservar y estudiar la escena de los hechos y el sitio del hallazgo. Cabe aclarar que en esta obra el término “escena de los hechos” se utilizará incluyendo el término “sitio del hallazgo”; sucede que no siempre donde se encuentran los indicios o el cadáver corresponde al sitio donde se realizó propiamente el hecho delictivo, y cuando esto ocurra se usará el término sitio del hallazgo para aclarar tal situación.

La escena de los hechos es el sitio donde aconteció la situación delictuosa a investigar. Cuando se trata de robos u otras agresiones se habla de “escena del delito” y en el caso de homicidios “escena de los hechos”.Es importante aclarar que aquí entran en práctica los conceptos teóricos explicados en el capítulo 3, sobre todo el Principio de transferencia, el cual asegura que el delincuente siempre dejará indicios de su presencia en la escena de los hechos; y el Principio de intercambio el cual afirma que se producen cambios físicos por la interrelación entre el autor, la víctima y el sitio de los hechos, los cuales el investigador debe descubrir. El investigador de la escena de los hechos domina los aspectos técnicos y científicos referentes a los indicios, la protección del sitio, la manera de colectarlos, empacarlos y llevarlos al laboratorio para la aplicación de pruebas específicas que ayudarán a colocar en evidencia los hechos concernientes a lo ocurrido en la escena. Una de las preguntas fundamentales en toda investigación policíaca es: ¿Cuál fue la causa de la muerte? La respuesta a esta pregunta determina el rumbo de la investigación: si se trata de un suicidio el caso se cierra; un accidente podría tener consecuencias judiciales en el área civil; en un homicidio la autoridad competente ordena la apertura de un proceso penal. Sea cual sea la situación, se espera que los investigadores policiales y el personal forense obtengan las pruebas que ayuden a entender los hechos y procesar al responsable de llevar a cabo el hecho delictuoso. Determinar si una persona fue o no asesinada parecería ser sencillo, pero no siempre es fácil discernir si la víctima ha muerto por causas naturales, si ha ocurrido un accidente o si se trata de una acción premeditada de asesinato, eso sin contar la posibilidad de un suicidio. Para el investigador la premura de tiempo es su principal obstáculo, ya que debe, con los indicios hallados en el sitio de los hechos, hacerse una idea rápida de lo sucedido y juzgar a priori (sin revisar las evidencias a fondo) si está frente a un caso de homicidio o no. El problema es que una decisión desacertada tiene efectos a posteriori (cuando se revisan las evidencias) profundos; por ejemplo, son muchos los casos en que pareciera que el fallecimiento aconteció por causas naturales, o que se trata de un accidente, pero más adelante surgen pistas que lleven a pensar en un asesinato, y entonces, si no se han recogido los indicios de manera diligente en la escena de los hechos porque el investigador descartó de antemano el homicidio como causa de la muerte, es muy probable que el crimen nunca se esclarezca. ¿Cómo se puede abrir una investigación criminal si al comienzo no se tiene una idea clara de lo que pasó? Tanto el investigador policial como el médico forense siempre deben pensar en que toda muerte es de por sí sospechosa y no hacerse ideas premeditadas sobre las causas del fallecimiento, porque suele suceder que exista evidencia muy clara para pensar en una muerte natural, en un suicidio o en un accidente, pero al final estas primeras conjeturas son desmentidas por pruebas sólidas que pueden indicar un homicidio. La manera correcta de actuar es tener a la duda por consejera y recopilar todos los indicios que se puedan encontrar en el sitio de los hechos, de manera que si pasados unos días, una nueva evidencia permite abrir una investigación por homicidio, se contará con material suficiente para construir un cuerpo probatorio con el cual las autoridades judiciales impartirán justicia con elementos de juicio suficientes. La escena de los hechos y el cadáver de la víctima son las mayores fuentes de información (no se puede hablar de escena de crimen hasta que no se esté seguro que se trata de un asesinato). El cuerpo suministra datos precisos sobre la identidad de la víctima, la hora del deceso y las causas que originaron el fallecimiento; por su parte, la escena de los hechos proporciona información adicional que permitirá al investigador responder las dos preguntas claves para resolver el caso: Quién fue el asesino y por qué motivo se llevó a cabo el crimen. La primera pregunta concierne a la investigación policíaca y al conocimiento forense, mientras la segunda tiene que ver más con los aspectos psicológicos, sociales, emocionales, amorosos o económicos que surgen entre víctima y victimario, tema que cae de lleno en el área de la criminología.

Índice del capítulo

4.1 Características de la escena. Tipos de escena. Escenas cerradas. Escenas abiertas. Escenas mixtas. Partes de la escena. Epicentro. Ruta de acceso. Ruta de escape. Área circundante. Fijación de perímetros. Perímetro interno. Perímetro intermedio. Perímetro externo. Contaminación de la escena. 4.2 De la escena de los hechos a la escena del crimen. Llegada al lugar de los hechos. Protección de la escena. Los testigos. Los curiosos. Escena en exteriores. No apresurarse. Mantener la legalidad. Hoja de anotaciones. Evitar las coartadas. Primer vistazo. Verificación de la muerte. Respiración. El pulso. Globo ocular. Pérdida de sensibilidad en la conjuntiva. 4.3 Técnicas de búsqueda en la escena. Tipos de búsqueda. Por zonas. En espiral. Radial. De enlace. En criba. En franjas. En cuadrantes. En vehículos. 4.4 Trabajo en equipo y equipo de trabajo. Composición del equipo de trabajo. Coordinador. Fotógrafo. Planista. Médico. legista. Dactiloscopista. Perito en balística. Químico o biólogo. Odontólogo forense. Antropólogo forense. Recolector y embalador. 4.5 Fijación de la escena. Fijación narrativa. Fijación fotográfica. Fotos panorámicas. Fotos generales. Fotos de acercamiento. Fijación por video. Paneo. Zoom in. Zoom out. Traveling. Fijación planimétrica. Croquis general. Croquis con medidas. Croquis a escala. Croquis de abatimiento. Fijación por maqueta. Fijación por moldeo. Fijación mixta. 4.6 Recolección de los indicios. Metodología de recolección. Observación Metódica. Completa. Minuciosa. Repetitiva. Tipo de observación. Preguntas y respuestas. Primeras hipótesis. Trabajo a realizar. Errores frecuentes. 4.7 Inspección técnica del cadáver. Posición del cadáver. Abducción. Aducción. Rotación. Flexión. Extensión. Supinación. Pronación. Decubito dorsal. Decubito ventral. Decubito lateral derecho. Decubito lateral izquierdo. Posición sedente. Posición genopectoral. Suspensión completa. Suspensión incompleta. Posición de boxeador. Posición fetal. Sumersión completa. Sumersión incompleta. Identificación de la víctima. Por fotografía de filiación. Por dactiloscopia. Genéticamente. Odontológicamente. Muerte natural y trauma. Enfermedad y muerte. Elementos concausales. Accidente y muerte. Riesgos profesionales. Traslado del cuerpo. El hospital. Tarjeta de identificación de cadáveres. Bibliografía.